Por una extraña razón
el Sr. Forbes
se levantó a media noche
de su cama recordando
que en su vida pasada había sido
un pequeño halcón.
-Fui un halcón, en mi vida pasada…
fui un halcón- se decía una y otra vez.
Y si en su vida pasada había sido un halcón,
tal vez recordaría como volar,
sólo era cuestión de comprobarlo.
Subió las escaleras de edificio
en donde tenía su departamento
hasta llegar a la azotea,
se paró al filo del techo gritando:
¡Lo halcones vuelan en la madrugada!
Se lanzó al precipicio,
sintió el aire acariciar sus brazos
extendidos y experimentó
el vuelo por unos momentos.
Eso confirmaba que efectivamente había
sido un ave en su vida pasada.
Sin embargo, en un segundo más
sólo sería un saco de huesos rotos sobre
un charco de sangre esparcida en el asfalto.
Sr. Forbes- le dijo una voz mientras
se encontraba suspendido
en el aire todavía-piénsalo así:
al menos ya no tendrás esquizofrenia
nunca más, y tal vez ,
en tu otra vida por venir el Supremo
se compadecerá de ti y te pondrá alas.
HAIKU:
desdoblan vientos
bajo gaviotas blancas
en todas partes
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