Debido al uso de la tecnología cibernética, ha disminuido drásticamente la venta de discos compactos originales, se venden menos por diversas razones.
La comunidad sanfernandense, siempre ha sido muy afecta tanto a escuchar música, como a bailar la danza y los bailes propios de la región.
Ahora con el aumento en el uso de la computación y el internet, se utilizan otras formas de tener accesibilidad a la misma, los estudiantes y hasta las amas de casa; “bajan” música con regularidad.
Durante años los negocios llamados comúnmente discotecas, fueron visitados por los habitantes del área urbana y rural, para conseguir los éxitos del momento.
Realmente era negocio para los encargados de estos sitios, revender música grabada original, dejaba grandes ganancias a los propietarios.
Posteriormente a estas épocas de oro, surgió la piratería y aunque aun se vende en las calles y banquetas, también se ha reducido su venta al público.
Todavía es posible observar en alguna esquina, a personajes que se han enriquecido a costa de los pobladores, vendiendo mercancía apócrifa y sin garantía.
Prácticamente no hay hogar en la ciudad, que no tenga acceso a algún tipo de tecnología de la nueva era, poseerla es tan común como cualquier cosa.
Al contar con internet se accede a un mundo virtual, donde las páginas de música en línea y descargas gratuitas, son las más visitadas por los cibernautas.
En consecuencia una vez que se descargan las canciones o cantos elegidos, se procede al “quemado” de las mismas y de esta forma ya se cuenta con la discografía del momento.
Es por ello que los comerciantes que se dedican a este ramo, están optando por otro tipo de comercialización, incluso hay quienes ya cuentan con música descargada y la graban en discos, memorias o USB; al gusto del cliente.
De esta manera la tradición de acudir a estos sitios reglamentados por la ley fiscal y de autor, está quedando en el olvido, la modernidad también trae consigo el término de la costumbre y la legalidad.
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